Hacía tiempo que no me pasaba. Es más, pensaba que había perdido esa capacidad. Me refiero al hecho de quedarme pegada a la pantalla de la tele, y no poder apartar los ojos, aun a sabiendas de que esos minutos robados al sueño me iban a pasar factura al día siguiente en la oficina. La conocida, y también muy cuestionada por su visión de la maternidad, Samanta Villar entrevista a un hombre con una antena incrustada en el cráneo. Se trata de Neil Harbisson, el primer cíborg de la historia.

Ante la atenta mirada de la periodista, el chico cuenta que nació con una particularidad en la visión debido a la cual veía en escala de grises. Motivado por su propia carencia, idea una antena que le permite oír las frecuencias del espectro de luz incluyendo colores invisibles como infrarrojos y ultravioletas. El ruido dentro de su cabeza es constante, pero afirma que su cerebro ya está acostumbrado a convertir el sonido en colores, de tal manera que ya no lo oye. Por si esto fuera poco, la antena incluye conexión a internet. Alucino en colores, como diría aquél.

Lo más sorprendente es que no es el único. Hay dispositivos cibernéticos de todo tipo, tantos como personas dispuestas a integrarlos en su cuerpo. Sentir los movimientos sísmicos, detectar el norte magnético, grabar vídeos con la mirada, controlar la presión sanguínea o la calidad del aire respirado… Las funciones son infinitas. La cuestión no es ya si disponemos de tecnología para convertirnos en cíborg, la pregunta es si queremos serlo.

Lejos quedan las máscaras de cobre galvanizado que realizaba hace ya 100 años la escultora estadounidense Anna Coleman Ladd para que los soldados heridos de guerra tuvieran una vida digna y no se vieran como monstruos. Me pregunto hasta qué punto necesitamos ser superdotados. Aunque tampoco he podido resistirme a imaginar qué súper poder adoptaría. Estaría bien, por ejemplo, prescindir del sueño y así no tener que arrastrar ojeras cual oso panda después de una trepidante noche con la actuación estelar de mi hija pequeña. Y díganme, ¿ustedes cuál elegirían?