Tras una temporada presentando ‘Más vale tarde’ en LaSexta, Adela González regresó el septiembre pasado a ETB2, donde actualmente es presentadora de ‘Ahora’, un espacio de actualidad social. Aunque un programa diario entre semana debe ser algo terriblemente agotador, González ha accedido a responder a nuestras preguntas encantada.

Foto Adela¿Alguna manía o superstición antes de comenzar los directos?

Superstición no. Ni me miro al espejo, ni tengo ningún color de ropa que considere que “me trae mala suerte”. Eso sí, en el siglo XXI, de las tablets, de los móviles, yo no puedo salir a un plató sin un papel y un boli, ¡si puede ser tipo pilot mejor! En el directo nunca se sabe cuándo vas a tener que apuntar cualquier información de última hora.

¿Cuál ha sido la situación más absurda que ha vivido en antena?

Muchas relacionadas con entrevistas: preguntar una cosa y que te respondan otra totalmente distinta; que te pregunte el entrevistado por cuestiones personales… Pero las que siempre dan juego son esas ocasiones en las que das paso a un directo y no está. Vas al siguiente vídeo y tampoco… ¡así que improvisas y te echas unas risas!

¿Cena de sidrería o cena de gala?

Nunca a la vez. ¡No sabría qué ponerme! Pero compro las dos por separado. Tengo muchas ganas de sidrería. Los años que he estado en Madrid no he podido ir y tengo mono de ir a cualquiera de las sidrerías gipuzkoanas.

¿Le gusta el cine de terror o se acobarda con facilidad?

Me gusta el cine de terror… pero en casa. ¡No voy al cine a ver una de miedo porque entonces sí que no duermo! En este caso, el tamaño de la pantalla y el Dolby, sí importan.

¿Es más de rock  o de pop?

Más de los Beatles que de los Rollings, aunque por razones obvias, solo he podido ir a conciertos de los últimos. Y de pop bailongo para salir de marcha. El regetón no entra en mis oídos.

Si tuviera que elegir entre rojo, azul, naranja o morado, ¿qué color sería su favorito?

Si hablamos de colores estrictamente, el rojo. Si hablamos de política… ¡Señoría, el voto es secreto!

Imagine que tiene que renunciar para siempre al helado o al chocolate con churros. ¿Con cuál se queda?

¡Con el helado sin duda! Por la variedad, por el sabor, porque un buen helado te entra bien en verano y en invierno. Los churros me sobran siempre.

¿Alguna vez le ha caído muy bien a alguien que le caía muy mal?

Supongo que sí. A lo largo de la vida he tenido el placer, y el disgusto, de conocer a mucha gente. Pero siempre intento ser educada con todas las personas con las que hablo o que me saludan por la calle. Con educación se puede ir por todo el mundo, decía mi amatxo.