Por Trece Razones, estrenada el 31 de marzo, es el último éxito de Netflix y ha causado una gran división entre sus defensores y detractores. La causa: una puesta en escena del suicido demasiado cruda y gráfica, según algunos

 

Por trece razonesLa trama de Por Trece Razones gira en torno al suicidio de una adolescente, Hanna Baker, interpretada por Katherine Langford, que deja una serie de trece casetes de audio en los que explica los motivos, cada uno ligado a una persona concreta, por los que ha decidido poner fin a su vida. El protagonista es Clay, interpretado por Dylan Minnette, uno de los compañeros de clase de Hanna, y recibe dichas cintas sin saber qué ha hecho para contribuir a la muerte de su amiga.

La serie trata temas como el acoso escolar, la pérdida de amistades o el sexismo en las aulas y lo hace desde una autenticidad que a muchos les ha parecido excesiva. Los personajes, en su mayoría adolescentes de entre 16 y 18 años, lejos de ser clichés son representaciones bastante aproximadas de personas reales con sus cualidades y sus defectos, tremendamente humanos, y es extremadamente sencillo empatizar con muchos de ellos. De la misma forma, el amor adolescente no se presenta idealizado, no es siempre romántico. Las parejas se mienten, sienten celos, rivalizan y, en el peor de los casos, llega a darse maltrato físico.

La crudeza de la serie ha molestado a muchos que opinan que la reproducción del suicidio en pantalla más que el de disuadir a los adolescentes ocasiona el efecto contrario. La escena del suicidio de Hanna es terriblemente explícita y según Kristen Douglas, responsable de la fundación nacional australiana de la salud mental de los jóvenes, llamada Headspace, es una escena “peligrosa”. “Necesitamos hablar más sobre el suicidio juvenil, pero hay una manera de hacerlo y de concienciarnos de esos problemas”, afirmó Douglas. “Este contenido ha generado mucha angustia en las últimas semanas. La gente ha comenzado a dar a conocer su angustia. Es bueno que la gente esté hablando sobre estar angustiada pero eso también magnifica esas vulnerabilidades”, ha comentado la responsable.

Los guionistas de la serie se han defendido afirmando que no haber mostrado el suicidio habría sido “lo más irresponsable que podríamos haber hecho” y que querían mostrar que un suicidio no es bonito ni la solución a ningún problema. “Nuestra intención es conseguir que la gente hable de aquello que pasa en sus vidas. Es el primer paso para recuperarse”, concluye el guionista.