PEDRO SANCHEZ VISITA PALMADesde que el pasado uno de octubre se celebrara aquel Comité Federal que resultó en la dimisión del exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, parece que el partido ha pisado el acelerador hacia el abismo. El mero hecho de que un secretario general elegido por la militancia fuera destituido por la dirección ya indicaba que para los dirigentes del PSOE la democracia solo vale cuando la mayoría piensa lo mismo que yo. La discrepancia entre bases y puestos directivos es solamente un síntoma de que el partido que fundó Pablo Iglesias (el original) está totalmente fragmentado y perdido tras décadas de llamar socialismo a lo que no era.

Cuando algunos medios dicen que en las primarias del próximo 21 de mayo el PSOE se juega el futuro, ¿a qué se refieren exactamente? Juguemos a las suposiciones.

Si gana Susana Díaz el PSOE pasaría a ser solamente el PE (Partido Español) porque de socialista y obrero le quedaría más bien poco, a un paso de ser la filial de Ferraz del PP. Javier Lambán, presidente socialista de Aragón y declarado apoyo de Díaz, acusó en febrero a Pedrito de querer dar un peligroso giro rojo y radical al partido. ¡Si el rojo es el color de tu partido es por algo, colega! Algunos parece que no saben ni dónde están. Si gana Pedro Sánchez la divergencia entre militancia y dirección se hará todavía más patente. ¿Dimitirían todos aquellos que echaron a Pedro Sánchez en octubre o perpetuarían la incongruencia que caracteriza al partido? Lo segundo se presenta como lo más probable. Además… ¿Sí es sí? ¿Desde cuándo? Y Patxi López… pues parece el candidato del “ni fú ni fá”. Que todo siga igual y que la formación “socialista” siga perdiendo votos poquito a poquito, mientras las formaciones ideológicamente definidas (porque por muy socialista que digas que eres si tus actos no acompañan a tus palabras no estás ideológicamente definido) le siguen comiendo la tostada a izquierda y derecha indistintamente, perpetuando uno de los hundimientos más lentos y agónicos de la política nacional.

El PSOE no se juega nada en las primarias, ese tren paso hace tiempo. O quizás no, quien sabe. De la hipocresía también se sale.