DIARIO NOTICIAS DE GIPU (552340)No, no te detengas en el señor de la izquierda de la imagen, lo tienes muy visto, estás harto de él… No, tampoco en la muchacha del centro. A tu derecha. Érase que se era una foto de un niño en brazos de Fidel Castro en los años 70, instantánea que llegó a alimentar el rumor de que el hoy primer ministro canadiense, Justin Trudeau –hijo de otro primer ministro, Pierre Trudeau- era en realidad, hijo del mandatario cubano. Aclarado el entuerto  de que el niño de la foto era, en realidad, el hermano de Justin, esta imagen que circuló en redes los días posteriores al fallecimiento de Castro, sumada a las declaraciones casi cariñosas respecto al líder de la revolución volvió a abrir todo tipo de especulaciones.

A Justin Trudeau, que te sonará al menos de haberlo visto animando una cabalgata del orgullo gay, con miradas cómplices hacia Obama o siendo observado de forma casi lasciva por señoras como Ivanka Trump (centro de la foto superior) o Catalina de Inglaterra; los detractores lo llaman (lo llamamos) charla TED andante, un amigo mío lo llama primer ministro/actor de variedades … Si hablamos de divergencia entre fondo y forma es su cara lo que se nos viene a la cabeza. Al fin y al cabo Justin tenía de dónde aprender que el envoltorio se puede lucir con orgullo mientras las interioridades se sigan ocultando con esmero. Su padre invitó a John Lennon y Yoko Ono para poner la guinda a la (supuesta) no participación de Canadá en la guerra de Vietnam –mientras la industria aeronáutica del país de la hoja de arce se llenaba los bolsillos.

Pero antes que cuando se genera discurso, la prueba del algodón está en cuando se toman decisiones. Un gabinete de mujeres y minorías en el que su ministro de defensa está implicado en torturas. Un país que prometía ser refugio para las nacionalidades rechazadas por Trump pero que condena a la alegalidad a sus nativos. Que retoma los proyectos de oleoductos que Obama paró. Que firma el CETA. Ni Canadá es tan guay ni las historias de yernos perfectos acaban bien.